BORJA CRESPO

    Borja Crespo evoca de inmediato un buen puñado de cosas que a los editores de Café Cadáver nos encantan. Es, y por qué nos deberían doler prendas al decirlo, uno de los señores qué más y mejor han hecho por el panorama fanzinero y comiquero de aquí en los últimos quince años, que es más o menos como decir desde siempre. Motivos nos sobran para sacarnos el sombrero ante él. Ha realizado reseñas, publicado tiras o artículos en una enorme cantidad de publicaciones, rueda, dibuja, escribe, hace música, organiza festivales de cine y cómic, ha comisariado exposiciones, produce, coordina, asesora, da conferencias… Y, con todo, nos dijo “sí” al “big-brown” (definición de su cosecha) que significaba este aprieto en que le terminamos embaucando… Por suerte, esta cosa mayéutica consigo mismo no ha acabado en desastre (sabemos de su afición por los objetos puntiagudos…). Con todos ustedes, señoras y señores, otro de los artífices (sin él saberlo) de que hoy exista el webzine que ahora leen: Borja Crespo. Un honor, tío.

 

 

¿Qué le parece esto de autoentrevistarse?

Un “big brown”, un marronazo...

 

Con lo modesto que es usted...

Eso dicen...

 

¿Se considera uno de los artistas menos egocéntricos de su generación?

No lo sé, no pienso en los demás. Y no me llame artista, que eso es de egocéntricos.

 

Antes de que esto parezca un diálogo para besugos, ¿por qué pone en su tarjeta “agitador de neuronas”?

Como hago tantas cosas, no sabía como aglutinarlo todo: escribir, dibujar, rodar, montar saraos... Así que se me ocurrió lo de “agitador de neuronas”, que viene a ser lo que uno quiere ser al final, alguien que intenta inducir a pensar a los demás, o simplemente entretenerlos, que meneen el cerebro... y el cuerpo...

 

También dice “y personaje entrañable”, en letra pequeña.

Si no me lo digo yo...

 

Quien mucho abarca poco aprieta...

Quien mucho abarca, más puede apretar. Cuando aprietas mucho solamente una cosa, sobre todo en los tiempos en que vivimos, se puede quedar antes demasiado exprimida, seca... A veces te entran momentos de crisis, en los que quieres centrarte más en algo concreto, pero cada vez agradezco más el hacer varias cosas: no me aburro, para nada, y son agradecidas fuentes de ingresos.

 

¿Puede especificar qué es lo que hace exactamente?

Me acabo de dar cuenta de que estás tratándome de usted, da como grima...

 

Cierto...

Sé que me lo merezco, es habitual que me llamen Sr. Crespo, ya desde que era teenager, sin pedirlo, soy todo un caballero, pero aquí queda como mal...

 

¿Qué coño haces?

Mejor, así mejor, estimula más... Hacer, hago muchas cosas, aunque no he triunfado con ninguna en concreto, lo cual está bien, porque uno no quiere fama, quiere llenarse el bolsillo, y si es haciendo cosas que le gustan, mejor que mejor...

 

Venga, déjate de cuentos... ¿Qué haces un día cualquiera desde que te levantas por la mañana, por ejemplo?

Suelo empezar con energía contestando e-mails de toda índole y sorteando llamadas telefónicas (que si vente a dar una charla aquí, que si pásame el contacto de tal, que si dibújame un algo...). Ahora, por ejemplo, ando ya preparando la próxima edición del Salón del Cómic de Getxo, mientras avanzo con dos tebeos –vuelta al cómic-, escribo algún post para el blog, los artículos semanales para el correo, esta autoentrevista... Ando con una colaboración con un evento comiquero en Rusia, y cerrando la presentación del DVD con los cortos finalistas y ganadores de DSFF (www.dsff.es), festival que dirijo. Aparte, hace nada he acabado el rodaje de varios spots para Turismo de Euskadi con Koldo Serra, y estoy apilando documentación para juntar letras sobre Jodorowsky para el próximo libro de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián... No voy a seguir...

 

... por no aburrir, sí...

Resumiendo, lo mismo cierro en un día quién va a dibujar el próximo cartel del salón getxotarra (Paco Roca, por cierto) que escribo sobre la próxima película de Tarantino, entrevisto a un dibujante de cómic, desempolvo algún guión o despotrico en el blog. Lo mismo produzco un video de Estopa o un corto de Velasco Broca que dirijo un clip de Atom Rhumba o sufro seleccionando piezas audiovisuales para algún festival, o ejerzo de comisario para una exposición como la que preparé junto a Rubén Lardín a finales del pasado año sobre M.A. Martín, que nos quedó muy coqueta... o eso dicen...

 

También vas de gorroneo a premieres, festivales, fiestas varias...

¿Sí?

 

Dicen que te va el “arte del canapeo”...

El canaping es un gran invento, pero no lo ideé yo, una lástima...

 

Dirigiste el Festival Internacional de Cine de Comedia de Peñíscola. ¿Y eso?

Estuve tres años, toda una odisea. Lo dejé porque aquello no estaba siendo como me hubiese gustado, enseguida me canso de las cosas, sobre todo cuando no hay visos de que la cosa pueda crecer o avanzar en la línea que creo adecuada. Fue una experiencia dura pero interesante. Ya venía de organizar el Fant de Bilbao y más cosillas. De ahí salté un año al festival de Málaga, de programador en Zona Zine, y ahora el DSFF, voy a la comodidad... Lo que no suelto, aunque es una liada, es el Salón del Cómic de Getxo. Es cómic, y se celebra en mi pueblo, es una cuestión de amor al arte absoluto.

 

Tienes una página sobre cómic todas las semanas en el periódico “El Correo”.

Lo que entrego se suele publicar también en otras cabeceras del Grupo Vocento. Empecé hace más de doce años, no lo recuerdo bien, escribiendo de tebeos en el suplemento “Viernes de Evasión”, que era una especie de “El País de las Tentaciones”. Paralelamente colaboré una temporada en “La Luna” de “El Mundo”, que era parecido, hasta que desapareció. Con estos textos no te forras, la verdad, pero siempre me ha obsesionado difundir el cómic, que lo lea más gente. Hasta hace poco tenía una columna los domingos, recomendando títulos de ayer y hoy. Ahora tengo una página los viernes, de actualidad. De todas estas colaboraciones destaco el haber “colado” entrevistas a fanzines y artistas muy underground en grandes medios.

 

¿Qué fue de la Línea Tremenda?

Ahí se quedó. Fue un pasatiempo. Nos juntamos varios colegas que dibujábamos cosas parecidas, allá en los años 90, con el único cometido de pasarlo bien. Y así fue. Con Ladrón, Enrique y demás tropa fanzinerosa pasé momentos inolvidables. Estoy donde estoy gracias a los fanzines, lo tengo claro, y, en cierto sentido, tener un blog ha sido como recuperar un poco esa época: libertad de expresión y conocer gente.

 

Subterfuge Comix se quedó aparcado.

No daba para mucho más, había que publicar varias referencias al mes para que aquello fuese rentable, y yo solo no podía: contactaba con los autores, estaba encima, maquetaba los tebeos, los distribuía, empaquetaba las cajas, montaba stands en los salones, me curraba algo de promo... Agradezco a Carlos Subterfuge la oportunidad de hacer algo así, y me quedo de aquel momento con el puntazo de haber editado antes que nadie a gente como Paco Alcázar, Fermín Solís, Elreydespaña, Javirroyo...

 

¿No tienes mono de editar?

No. Se me pasó el año pasado. Edité con Lardín el “Interzona” y recordé otra de las razones que hicieron que abandonara el tema: la distribución de tebeos en este país es un desastre.

 

Volviendo a tus labores periodísticas, ¿no te acusan de “intrusista”?

Sí, y me parece una soberana estupidez. Reconozco que jamás pensé que iba a poder ganar dinero escribiendo, pero empecé a hacerlo casi sin quererlo en fanzines varios, mientras la mayoría de los estudiantes de periodismo de mi universidad jugaban al mus. No me considero periodista, no tengo la titulación, eso también te digo... Si ando firmando textos por ahí es porque, sin quererlo, me he especializado en cine y cómic, mis dos pasiones, leyendo, buscando documentación en bibliotecas cuando no había internet, devorando cine en videoclubs y cineclubs, intercambiándome copias de películas de decimonovena generación por correo ordinario... Sobre todo, ¡haciendo fanzines! ¡Vivan los fanzines! Un término que, por cierto, desconoce la mayoría de periodistas que me suelen entrevistar.

 

Con el blog has recuperado el espíritu fanzinero...

En cierta medida. Con el blog llegas a un público nuevo que no te conoce, que no sabe ni qué hiciste en los 90, y, por otra parte, las tonterías que haces se difunden más. Es alucinante, pero antes nos matábamos por editar fanzines con fotocopias grapadas, unos 300 ejemplares (como era el “Burp!”), que distribuías como podías. Si los colocabas en tres meses era todo un logro, pero ahora en un solo día te pueden leer 2.000 personas de todo el planeta, que es el tráfico que tengo ahora en www.infraser.com. Además, la gente deja comentarios, sabes que te leen, hay una interactuación con el público (qué bien suena esto)...

 

También habrá quien te insulte.

Sí, claro, ahí están los trolls de internet, la mayoría Iznogouds, que quieren ser “califa en lugar del califa”... Me encanta, aunque si no tienen gracia no pasan a la posteridad. Una vez uno escribió “Infraser cerdo, ¡muerte a Borja Crespo!”. Como se suele decir: ladran, luego cabalgamos. Es mejor no dejar indiferente al personal, y de eso ya hice un master con “Snuff 2000”.

 

¿Un corto de culto sin quererlo?

No lo sé, la verdad, pero ahí está, funcionando todavía...

 

Vives de las rentas.

Si te refieres al tema de los cortos, sí, jajajaja!!! Llegué con “Snuff 2000” demasiado pronto, creo que fue de los últimos que se movió en cintas VHS, todavía me quedan por aquí un montón... jaja!!! Pero, como se puede leer (vaya brasa), no paro de hacer cosas... Me gustaría rodar un nuevo corto, pero ya he perdido la inconsciencia, tengo mucho respeto al medio, sé lo que cuesta hacer un corto, y me da una tremenda pereza, no encuentro el momento...

 

¿Prefieres perder el tiempo haciendo de torpe pinchadiscos y cosas así?

Jajaja!!! Un problema que tengo es que no es fácil elegir qué proyecto hacer después de un corto como “Snuff 2000”. Lo confieso. Aparte, si no gano ningún premio o no me nominan al Oscar puedo ser un completo fracasado, jajajaja!!! La comparación con mis compañeros de Arsénico (www.arsenicoproducciones.com) puede ser odiosa, así que me entretengo en tonterías como convertirme de vez en cuando en Brusko InfraDJ, otra tontería que empezó sin querer... de broma... y de repente cobras por ello... Aquí sí que soy un completo intrusista, lo siento, pero quien iba a imaginar que después de pinchar en una fiesta de amiguetes, tiempo después lo ibas a hacer ante cientos de personas. Es lo más cerca que he estado de ser una rockstar... y el Guitar Hero, claro...

 

¿Alguna vez superaras el síndrome de Peter Pan?

¿Para qué? No, ni interesa, ¿no? Para combatir el tedio, no ser un tipo amargado y aburrido, hay que seguir siendo un tipo inquieto, y en gran parte eso tiene que ver con el concepto de “peterpanismo”. Forma parte de la creatividad.

 

Volviendo a “Snuff 2000”, ¿a quién ha herido su sensibilidad? ¿Disfrutas con el dolor ajeno?

Jajaja!!! (esta entrevista es ideal para reírse de uno mismo) “Snuff 2000” despierta filias y fobias, pero ya éramos conscientes de que iba a ser así desde el principio, como la obra de M.A. Martín. He recibido e-mails de gente que lo ha puesto a parir sin verlo, que a nada que les sigues la conversación se delatan, y algunos hasta acaban pidiendo perdón. Cuando salió la edición en DVD de “El almuerzo desnudo” y lo incluía en los extras, cumplimos el sueño de compartir un DVD con Cronenberg. Alguien dijo que incluir el corto había sido como meter un capítulo de Ray Loriga en un libro de William Burroughs. Me encantó, jajaja! Para algunos hemos fastidiado la edición española de la película, y para otros la hemos convertido en un objeto de un mayor culto. Un privilegio. En el fondo, es muy divertido.

 

Ya, ya... Repito: ¿disfrutas con el dolor ajeno?

Me lo estoy pensando al contestar esta entrevista, jajaja!!! “Snuff 2000” puede herir la sensibilidad de gente poco abierta, carente de sentido del humor. Por lo demás soy más santo que María Teresa Campos, aunque seguro que también tengo algún lado oscuro. Afortunadamente, expulso todos los días mis monstruos. “Snuff 2000” es uno de ellos, y solía definirlo como un cruce entre “La naranja mecánica” y Los Teletubbies. ¿Cronenberg rodando un sketch de los Monty Python? Pues eso...

 

A pesar de que ya tenías cierta experiencia en la realización de cortos, Snuff 2000” fue tu primer proyecto de entidad ¿Cómo fue tu relación con M.A. Martín?

Fue mi primer trabajo en 35 mm. como director, aunque ya había hecho cosillas de ayudante. El resto de mi infame obra es en video, Betacam y tal y tal... Mi relación con Martín fue cojonuda. Tuvimos la suerte de pensar igual, y de entendernos desde el principio. A él le consulté detalles, como si fuera una especie de asesor, al margen de encargarse del guión, y la verdad es que todas mis ideas coincidían con las suyas. Suele decir que en el corto se entiende más su sentido del humor y lo que quiere contar.

 

Es verdad que tenéis un guión ya escrito de una posible película de la serie “Rubber Flesh” de Martín?

Sí, tú... ¿cómo lo sabes?

 

Es muy difícil que por la diversidad de tus intereses te remitas a una sola influencia, pero, ¿qué autor consideras verdaderamente imprescindible?

Soy bastante abierto. En relación a autores de historieta, me influyó mucho en su momento la revista “Spirou”, con el genial Franquin a la cabeza, y por supuesto el Superlópez de Jan. Carlos Giménez me quitó una venda de los ojos, con su humor crítico y de contenido social, y de los nombres contemporáneos, te podría decir muchos: Martín, Mauro, Paco Alcázar, Chema García, Monteys, Manel F., Sequeiros... Me olvido de muchos, seguro... En cuanto al celuloide, me considero un cinéfago recalcitrante. No hago ascos a los grandes clásicos ni a la serie B. A David Cronenberg lo tengo en un pedestal, junto a Lynch y muchos otros. ¡Quiero ser como ellos! ¡Y no morir nunca, como Jodorowsky!

 

Futuros proyectos...

Vuelvo al cómic como autor, con dos proyectos en los que estoy poniendo bastante ilusión, uno de ellos junto a Chema García. Aparte, seguiré escribiendo, con Arsénico, el Salón, gestionando eventos...

 

¡Y haz otro corto de una puta vez!

Sí te me pones así...

 

A pesar de lo que pueda parecer, eres un tío serio...

Y un pesado...

 

Sí.

 

 

 Entrevista de Borja Crespo, para el nº4 de la revista Café Cadáver.