L.Zas

Laura Rodríguez o L.Zas (Monforte de Lemos, 1975) es una impenitente teórica de la catástrofe, narradora habilísima capaz de hilar cuentos extraordinarios, verdaderas joyas en formato reducido –de apenas varios párrafos- que suelen conocer la ampliación de sus espacios donde otras historias mueren: tras el punto y final.

Su producción artística no se limita al relato corto; desde hace algún tiempo está embarcada en un proyecto musical denominado Granito. Su estancia en el Café Cadáver se promete feliz, como felices suelen ser las cosas relacionadas con cadáveres. Casi siempre.

 

Contacto: enfinyo@gmail.com

 

Textos actuales:

- Relato: Y por eso siempre habrá alguien cuidando de ti

 

 



Textos anteriores:

- Relato: Material europeo

- Relato: Ya casi nunca me arrepiento

- Relato: Ethan Hawke

- Micro-relatos 1: Siempre quise permanecer en tu memoria, pero nunca era yo.

- Micro-relatos 2: Cómo comprobar que todavía se existe.

- Micro-relatos 3: Tugboat.

- Micro-relatos 4: Mártires y celebraciones.

- Micro-relatos 5: Oh! Lord don't let them drop that atomic bomb on me!

- Micro-relatos 6: Música para treintañeros desquiciados.

- Micro-relatos 7 (Especial Zombis): Enema

- Micro-relatos 8: Procesador de señales

- Micro-relatos 9: La última gran juerga

- Micro-relatos 10: Esto también terminará ardiendo

- Micro-relatos 11: Excelente elección

- Micro-relatos 12: Intense

- Micro-relatos 13: En el peor de los casos, me tendré a mí mismo

- Micro-relatos 14: Nadie cambia tanto

- Micro-relatos 15: Se parece a la felicidad

- Micro-relatos 16: Un tipo como yo

- Micro-relatos 17: Ponte el paracaídas, yo estaré abajo esperándote

- Micro-relatos 18: Lo hice todo como a ti te gustaba

- Micro-relatos 19: Basura fónica

- Micro-relatos 20: Tinta invisible

- Micro-relatos 21: Gestión del caos

- Micro-relatos 22: Lo siento cariño, estaba aburrida

- Micro-relatos 23: Esos infelices que siempre piensan en mejorar

- Micro-relatos 24: Amor

- Micro-relatos 25: Mecanismos para evitar la frustración

- Relato: Sólo se muere una vez