ÍNDICE DE ARTÍCULOS

 


    No todo fue depresión económica en la América de los veinte y los treinta, dice Jimmy Prepuce. A aquello hay que añadirle un hito incontestable: la irrupción del gran Eveready Harton, así como toda la lustrosa estela de  animación porno que vino detrás. Un homenaje a las caricaturas de ayer, hoy y siempre: Porno animado.

 

 

 

 

 

 


 

Números Anteriores:

 

- Prostitutas producto: música con taras

- Antonin Artaud

- Miguel Brieva


 

- Paco Alcázar: Manuales (de)mentes

- Serial Killers Culture (1ª parte)

- Los viejos cornudos del nuevo arte (1)


 

- Los toros desde la trinchera

- Serial Killers Culture (2ª parte)



 

- Los viejos cornudos del nuevo arte (2)

- Ron Jeremy: Porno terrible

 


 

- Evolución de los zombis en el cine

- Revolucionarios vs reaccionarios

- La raíz zombi



 

- Finales sin fin

- Penetración 2.0: la red de redes

- Vintage: el cine que nuestros abuelos no

                                                          nos contaron



 

- Los turistas (1ª parte)

- Modificación corporal: geografías de la carne

- Serial Killers Culture (3ª parte)



 

- Los turistas (2ª parte)

- New York-Barcelona con vistas (Woody, ¿quién te conoce?)



 

- El bofetón zen

- Por no hablar de Sartre

- The best of both worlds



 

- Casa de putas

- En cuerpo y alma

 
 


 

- De Biloxi a San Fernando Valley

- Asterix y la juventud vasca

- La fiesta nacional



 

- Hitchcock (o Cómo jugar a lo mismo, pero con clase) (1ª parte)

- Bulos, trolas y putaditas

 
 


 

- El lenguaje de la carne

- Hitchcock (2ª parte)

- Cuatro consejos...

 
 


 

- Cazadores de autógrafos

- Pasen por caja

 
 


 

- La literatura como zapato

- Las otras fotos del año 2009

- Porno 2.0

 
 


 

- Los tontos del pueblo

- Sachsenwald: porno nazi

 
 


 

- ¡Houellebecq!

- BDSM: Todo es empezar

 
 


 

- Denominación de origen: Japón (del tentáculo al píxel)

- Cuatro soluciones a la angustia existencial

 
 


 

- Borges contra España